9 de octubre de 2013

La ecuación más simple.

Hace poquito menos de un año adopté a Benjamín, era demasiado pequeño y desnutrido para su mes de edad, estaba sucio y lleno de pulgas, aún así cuando lo ví supe que no habría un lugar mejor para el que conmigo. A partir de esa día que decidí llevarlo conmigo hemos realizado muchos viajes juntas y ella (que es hembra, pero esa es otra historia) siempre ha estado ahí, como fiel espectadora de cambios, progresos y cagadas.


Benjamín ya está grande y es independiente. Ya no disfruta de los mimos y las caricias como antes, ahora  es ella la que decide cuando y como los quiere, lo cual está bien, pero, pasa que este año decidí rescatar a otro gato que así como ella necesitaba de cariño. Lo encontré frente al Casino Pharaos, en un día de tráfico caótico y posible lluvia, lo ví debajo de la parada de buses y me conmovió demasiado así que decidí llevármelo a la casa y buscarle hogar, pero nadie lo quiso y el tampoco se quiso quedar y un día simplemente desapareció, supongo que la vida casera no era lo de el. Le puse Pancho Luz porque ese es el nombre de la calle que te lleva a mi casa en la Carretera a Ticuantepe.

Lo que nos lleva a lo siguiente, hace dos semanas mi vecino me mandó un mensaje al cel que decía:
"Su gatita ya es mamá, tiene dos gatitos debajo del sofá de la terraza".
Luego de leerlo moría, de alegría por que amo los gatitos :3 y de tristeza y preocupación por que no sabía que Benjamín estaba embarazada, y no le dí los debidos cuidados durante su embarazo, ni preparé un lugar que sus gatitos nacieran, pero todo salió bien y todo se resumió a una simple ecuación:


Pancho Luz + Benjamín

Es igual a

=



Estos bebés buscan un hogar donde los cuiden a cambio de amor incondicional :)




Fin